Thinking Heads · Boletín semanal de tendencias y cultura

Le llamaré
viernes XXVIII

Mayo, las flores y los meacuerdos
Número XXVIII
8 de mayo de 2026
Memoria colectiva
Carta del editor
Campo de flores en mayo — amapolas, margaritas y aciano
Mayo · El campo florece
“No hay nada tan poético como los nombres de las flores.”

Mayo es el mes de las madres y de las flores. Madre solo hay una, poco que añadir. Pero sobre las flores, sí: cada mayo se abre un mundo de colores nuevo, renovado. Más allá de las alergias, pasear por el campo o por un jardín urbano es estimulante: florecen los lirios, las camelias, las peonías, las hortensias y los geranios, las dalias y los alhelíes, tulipanes y narcisos, margaritas, prímulas, violetas de olor, gitanillas, petunias y amapolas, las bocas de dragón, caléndulas, claveles moros, ranúnculos, anémonas del bosque y la rosa de cuaresma.

No hay nada tan poético como los nombres de las flores. Falta poco para que el olor a dama de noche impregne las largas noches de agosto, cuando las conversaciones se eternizan y el reloj perezoso no te sobresalta al amanecer.

Que tengan un fin de semana del nivel que ameritan.

A.H.R. — Editor

Meacuerdos
colectivos

Tres voces · Irene Martínez · Josefina Trecco · A.H.R.

La sección que prometíamos en el último número arranca con tres firmas. Píldoras breves, recuerdos sueltos, memoria en estado puro. Esperamos las suyas para los próximos viernes.

Voz 1 · 18 años en TH
Irene Martínez
Acaba de cumplir 18 años en Thinking Heads. Aplaudan, por favor. Huelga decir que es uno de los pilares que sostiene este edificio. Inaugura la sección con parte de su memoria zinkiniana en píldoras breves, sabrosas e imprescindibles para retrotraernos a un tiempo que solo Dani, Iván y ella han conocido.
Un pequeño farol
Me acuerdo de que, tras haber disfrutado de mi Erasmus en Bremen, destaqué en mi CV que hablaba alemán, aunque más bien… sobrevivía tímidamente. Hasta que un día, en una entrevista, me tocó alguien de madre alemana y con ganas de charlar… Ahí entendí que la vida adulta había empezado de verdad. Y que mi alemán no daba para tanto. ¡Pero aquí estoy!
Un lugar al que llegar
Me acuerdo de los primeros días en la empresa, rodeada de gente brillante, con trayectorias que parecían sacadas de otro mundo, muy lejano al mío de familia obrera. Y de dudar si yo iba a encajar ahí.
Una explicación
Me acuerdo de intentar explicarle a mi abuelo en qué trabajaba. Lo de “conferencias” no le terminaba de convencer. Pero también me acuerdo de su cara el día que me llamó Butragueño mientras estaba con él. Y de lo que habría disfrutado mi abuela si le hubiera podido decir que Gabilondo se pasea de vez en cuando por la oficina.
Una lección inesperada
Me acuerdo de ponentes como Sebas: yo casi recién llegada, viéndole organizar expediciones imposibles… y encontrando tiempo para preguntarme cómo estaba o ayudarme a entender este trabajo. Se pueden hacer cosas muy grandes sin dejar de cuidar lo pequeño.
Una realidad
Me acuerdo de las primeras desilusiones: descubrir que no toda la gente brillante es necesariamente amable o coherente con lo que cuentan. Y también de las primeras alegrías: aprender de otra mucha gente que igual antes ni conocía y que fue haciendo crecer mi curiosidad y mi pensamiento crítico.
Una llamada de crisis
Me acuerdo de la llamada de un cliente enfadado, un evento en Barcelona y un ponente (supuestamente) borracho y despistado en el directo. De llamar a Iván, que vivía allí entonces, sin saber muy bien por dónde empezar a comentarle el marrón, y de su respuesta: “Claro, tranquila, yo me encargo”. A veces el liderazgo es exactamente eso.
Un imposible
Me acuerdo de un visado imposible para Dani, rumbo a Nigeria con un expresidente, sin poder acceder a su pasaporte y con todo en contra. Y de acabar convenciendo a la gente del consulado (que daban bastante “respeto”) para que abriera un domingo por la tarde. Mi embarazo de casi nueve meses tuvo un papel estratégico importante en la negociación. Aprendí que a veces la logística y el teatro van de la mano, y que hay cosas que no vienen en la descripción del puesto.
Un propósito
Me acuerdo del primer proyecto de consultoría que me hizo sentir de verdad el impacto (y la dificultad) de lo que hacemos: ayudar a contar bien la creación de una fundación para luchar contra la ELA, de manera que tuviera el mayor impacto posible y con el reloj en nuestra contra. Ahí entendí que este trabajo también podía ir de cambiar cosas importantes.
Personas
Me acuerdo de que, por esta empresa, con algún pequeño desliz (porque la vida es así), siempre pasa gente maravillosa. De la que deja huella, aunque no siempre se reconozca en el momento.
Un equipo
Me acuerdo de volver a sentirme dentro de un pequeño equipo —aunque hagamos cosas tan diferentes— después de un tiempo en un rol más solitario. Y de las primeras risas —casi llantos— tan necesarias para solucionar las cosas. Porque cuando todo se complica, su sentido del humor tan ácido y su forma de decir barbaridades hacen los problemas más llevaderos y las soluciones mucho más divertidas. Son gente que, casi sin darte cuenta, te ayudan a crecer y a seguir.
Otra época
Me acuerdo de salir a comer todo el equipo junto los viernes… y de tener que volver a la oficina como mínimo hasta las 19h. De ir con aquellas BlackBerry-ladrillo a todas partes, sin saber lo que era el teletrabajo… ¡y sin kombucha en la ofi!
Bonus
Me acuerdo de todo esto… y de que, sin saber muy bien cómo, han pasado 18 años. Supongo que al final iba de eso: de aprender sobre la marcha, de ponerle ganas y sentido del humor, de dudar, de acertar a veces, y de rodearte de buena gente. ¡A seguir!
Nota del editor · Foie gras y la oca

Una de los meacuerdos de Irene expresa su desilusión por descubrir que no toda la gente brillante es exactamente amable. No sabe cómo la entiendo. En mis tiempos de periodista lo viví mil veces y con su misma desilusión. Hasta que te vacunas.

A ese respecto, una anécdota. Un escritor, ensayista e intelectual húngaro, Arthur Koestler, que fue marxista hasta que dejó de serlo —su libro El cero y el infinito se considera una obra cumbre de los libros antisoviéticos— y acabó en los campos de concentración nazis, protagonizó un episodio interesante. El tipo, exiliado en París, tenía fama de huraño. Debía ser un antipático de libro. Fue a entrevistarlo un joven reportero de Paris Match y entabló la siguiente conversación con el portero de la finca donde residía Koestler.

PorteroBuenas tardes, ¿viene usted a ver al escritor?
ReporteroAsí es, me espera el señor Koestler.

El portero frunció el ceño dando a entender que no se cambiaba por él.

ReporteroOiga, qué insinúa usted, ¿acaso sabe quién es el gran Koestler? ¡Uno de los escritores fundamentales del medio siglo europeo!
PorteroMire joven, es igual que si después de comer foie gras pide usted que le presenten a la oca.

A veces me acuerdo. Mejor el foie gras que la oca.

Voz 2 · Debut
Josefina Trecco
Que debuta con mucho nivel.
Estreno
Perfumes
Me acuerdo de mis primeros días en La Cala del Moral, recién llegada a Málaga. El olor a leña de olivo para el espeto y el perfume del jazmín de la biznaga. Todos los sentidos atentos y las ilusiones en llamas.
Calma
Me acuerdo de una tarde de río en la serenidad de las sierras de Córdoba. El reflejo del sol en el agua tranquila del río dorado. El aire cálido. El sonido de la naturaleza que invita a la calma. Cerrar los ojos y respirar.
Lecciones
Me acuerdo de la vez que mi hermana me llevó de sorpresa a un concierto de La Mary (Chambao) para entender “que es mejor caminá pa ir creciendo”.
Una foto
Me acuerdo de mi primer viaje en ferry, escribía en mi cuaderno “para recordar” cuando una estudiante de fotografía me pidió permiso para sacarme una foto. Cómo negarse a un favor para quien persigue sus sueños.
Voz 3 · Algún meacuerdo más
A.H.R.
Editor de LLLV. Vuelve a la sección con cinco píldoras nuevas.
Clos de la Coulée y yo
Me acuerdo cuando conocí al Clos de la Coulée de Serrant, una chenin blanc de Anjou, del Valle del Loira. Me acuerdo de la fruta madura y la cera de abeja en el paladar. 25 años ya y jamás nos hemos peleado.
Aeropuertos
Me acuerdo de cada vez que vuelo y en el control de seguridad me desnudan, me descalzan, me hurgan en la maleta de mano, me cachean, me retrasan el vuelo, me cambian de asiento, me desvían de ruta o me sacan del avión porque hay overbooking. Me acuerdo de que hacen conmigo lo que quieren. Y entonces me acuerdo de que los aeropuertos son el sitio donde perdemos todos los derechos.
Vespino
Me acuerdo de un Vespino que no arrancaba ni a patadas. Me acuerdo de que llegaba tarde y cabreado. Lo vendí y me compré una Mobylette, feísima, pero no fallaba.
Cómics
Me acuerdo de El Capitán Trueno, de El Jabato, de Tintín, Astérix y Flash Gordon y me parece que el mundo era mejor y más divertido.
Ola
Me acuerdo de la primera ola que me volteó y me salió el Atlántico salado por la nariz.
IM
Irene Martínez · Josefina Trecco · A.H.R.
memoria a tres voces
Memorial del Holocausto en Berlín al atardecer

Berlín
(1933 — 2026)

Topografía del Terror · Tres reflexiones desde la antigua sede de la Gestapo

Estuve en Berlín hace dos semanas. Estimulante, vibrante y sólida ciudad, con trazas de la arquitectura plúmbea prusiana, los restos del neoclasicismo, la monumentalidad ideológica e hiperbólica de la guerra fría y la fría pero eficaz vanguardia arquitectónica de su reconstrucción con acero, cristal y hormigón. Una ciudad que dialoga consigo misma, con su pasado y su futuro. A pocas ciudades les han pasado tantas cosas y tan horribles.

Visité la exposición Topografía del Terror, en el centro de documentación y museístico que está en el lugar donde estuvieron las sedes de la Gestapo, las SS y la Seguridad del Reich, entre 1933 y 1945. Solo la evocación de los horrores que sucedieron en aquella parcela te hiela la sangre. La exposición gráfica y textual termina de helártela. Nada que no supiéramos ya. Pero me vine con tres reflexiones que aún me dan vueltas en la cabeza.

Topografía del Terror — fotografía de archivo
Topografía del Terror · Berlín
01

Sacar fuera sus demonios

La fortaleza y las dificultades del pueblo alemán para enfrentarse a sus demonios. Tras descubrir, especialmente a partir de los juicios de Núremberg, el nivel de las atrocidades cometidas por los nazis y la realidad del Holocausto, los alemanes empezaron un proceso de exorcización que aún dura. Primero se preguntaron si sus padres habían sido nazis. Después se abrieron en canal. Y aún andan penando, con sus reacciones internacionales condicionadas (véase el tímido papel de Alemania en la barbaridad cometida por Israel en Palestina). No se atreven a alzar la voz. En la exposición, un panel final dividido en dos mitades, un juego de post-its y un lápiz: cada visitante escribe una razón por la que considera que el pueblo alemán fue —o no— corresponsable del genocidio judío. Las dos mitades están casi empatadas. La mayoría de los papeles que eximen al pueblo germano están escritos en alemán. El resto, en distintas lenguas.

02

AfD, segundo partido alemán

Sales de la exposición mareado. Es imposible que no te afecte cada fotografía en nítido blanco y negro. Cualquier persona normal acusa cada barbarie expuesta. Al salir, te preguntas cómo es posible que hoy Alternativa para Alemania (AfD) sea ya el segundo partido, con más de diez millones de votos (el 20% del censo electoral y 152 escaños). No es formalmente un partido nazi (aunque sí de extrema derecha). Pero a todos los efectos es un partido filonazi: emplea el lema nazi de Todo por Alemania, su ideología radica en la idea de la nación construida sobre la etnia y la sangre, considera a los inmigrantes ciudadanos de segunda clase, minimiza los efectos del Holocausto y otros hilos que conducen al mismo sitio. Segunda fuerza alemana, por delante del histórico SPD, los socialdemócratas. Y te haces preguntas.

03

EE. UU.

Hay fotos de los Estados Unidos liberando el campo de concentración de Dachau, que fue el primero en caer. Era abril de 1945. Un año antes los aliados habían desembarcado en Normandía. Las tropas de EE. UU. liberaron a Europa occidental de los nazis, conocido es. Con Roosevelt y Truman, la gran potencia sacó a Europa de la más negra de sus pesadillas. Sales de la exposición y te preguntas cosas. Un contrafactual: si hoy los nazis tuvieran ocupada Europa y Trump fuera presidente de EE. UU., ¿qué ocurriría? Te preguntas y no te gustan las respuestas.

AHR
A.H.R.
berlinés de paso
Florida Keys Brewing Co. — degustación de cervezas artesanales

Cervezas artesanales
en Miami

Sol en un vaso · Una breve guía de las cervezas floridianas

Florida es famosa por sus playas, parques temáticos y su clima soleado todo el año, pero en las últimas dos décadas también se ha convertido en uno de los destinos más interesantes para la cerveza artesanal en Estados Unidos. Desde la Costa del Golfo hasta Miami, las cervecerías floridianas destacan por sabores intensos, ingredientes tropicales y estilos refrescantes que combinan perfectamente con el calor del estado.

Influencia tropical, sabor local

El clima de Florida influye directamente en su cultura cervecera. Muchos productores incorporan cítricos, mango, guayaba, coco y maracuyá —ingredientes que abundan en la región—. El resultado son cervezas frescas y vibrantes, ideales para disfrutar junto al mar.

Un referente del movimiento artesanal es Cigar City Brewing. Su famosa Jai Alai IPA ayudó a posicionar a Florida en el mapa cervecero nacional, combinando un perfil lupulado intenso con gran equilibrio y facilidad de consumo.

En Miami, Wynwood Brewing Company aporta creatividad con influencia latina, reflejando la diversidad cultural de la ciudad. Sus cervezas suelen ser atrevidas y llenas de carácter, al igual que el barrio artístico que les da nombre.

100sCervecerías en FL
5Sabores tropicales
12 °CBien fría

Excelencia en la Costa del Golfo

En el oeste del estado, Funky Buddha Brewery es conocida por su enfoque innovador. Desde porters con notas de café y maple hasta cervezas de trigo con toques tropicales, han construido una reputación basada en la creatividad sin perder equilibrio.

Por su parte, 7venth Sun Brewery ha ganado seguidores fieles gracias a sus cervezas estilo belga y sus hazy IPAs, muchas de ellas en ediciones limitadas y con propuestas experimentales.

Ligeras, refrescantes, perfectas para la playa

En Florida predominan estilos fáciles de beber: lagers, pilsners, blonde ales y session IPAs son habituales en los menús. Con festivales al aire libre durante casi todo el año, las cervecerías apuestan por cervezas refrescantes que acompañen el clima cálido.

Sin embargo, también hay espacio para la complejidad. Stouts añejadas en barrica, cervezas ácidas y farmhouse ales experimentales están creciendo en popularidad, especialmente en ciudades como Tampa, Orlando y Jacksonville.

“Sabor, creatividad y estilo de vida bajo el sol.”

Hoy Florida cuenta con cientos de cervecerías artesanales que reflejan la identidad de sus comunidades. Ya sea disfrutando una IPA cítrica frente al Golfo, una sour de maracuyá en Miami o una lager bien fría en Orlando, la cerveza floridiana es sinónimo de sabor, creatividad y estilo de vida bajo el sol.

BM
Ben Myatt
que una vez más nos seduce
Nota del editor
Anuncio de Ernest Shackleton — Men wanted for hazardous journey
Shackleton · The Times (apócrifo)
Postdata · PD.
Seguimos buscando colaboraciones.

Pensaba en el célebre —y posiblemente apócrifo— anuncio de Shackleton en The Times buscando a los expedicionarios que lo acompañaran al círculo polar Ártico. Muy dramático, ¿no? Seguro que no tenemos que llegar a tanto para estimular sus colaboraciones.

Si alguien ha enviado alguna pieza y está sin publicar, que me lo recuerde en mi mail por favor: se ha podido quedar perdida en el éter. Disculpas anticipadas.

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